¡Es hora de que conozcas tu cuerpo físico!
Si ya hiciste memoria del porqué comes, de la forma que comes hasta ahora, si ya identificaste esa comida que amas y la que odias exactamente de donde vienen, es mucho más sencillo sanar tu relación con la comida.
Hacerlas pases con esos sentimientos te permiten avanzar a conocer tu cuerpo físico, y es el cuerpo, sabe, envía señales antes que la mente, pero estás tan ocupada escuchando a tu mente que no te das cuenta de lo que dice tu cuerpo físico.
Si prestas atención a las señales que envía tu cuerpo, te darás cuenta de que le no te pide excesos, no te solicita azúcar, no te solicita que lo embriagues en alcohol o que le des frituras. Tu cuerpo te pide alimento cuando existe el hambre fisiológica o mejor conocida como hambre real y ella se expresa a través del rugido de tu estómago, esa es su señal.
Comienza a escuchar a tu cuerpo físico a la hora de comer, porque si solo escuchas a tu cuerpo metal y emocional estás dañando a tu cuerpo físico cada vez que le metes comida que no te está pidiendo. Para que esto no se te haga tan complicado puedes hacerte la siguiente pregunta: ¿Realmente tengo hambre, es una necesidad comerme esto o es un simple deseo? Si la respuesta es “es un deseo” no sedas.