La comida trampa es una recarga que permite evitar estancamientos psicológicos en la dieta de pérdida de grasa, es sumamente característico en el mundo fitness, básicamente te saltas el plan nutricional que estás siguiendo.
El problema principal del cheat meal, es que suele hacerse sin planificación y sin control. No todas las personas pueden hacer una comida trampa el fin de semana y la razón es porque no se pueden controlar o por lo general viene de una dieta sumamente restrictiva y esto le invita a la hora del cheat meal a comer mucho más de una comida.
Cuando se comienza un estilo de vida saludable y la meta es llegar a tener un abdomen plano, tener el índice de grasa bajo el cuerpo está sometido a cambios que para él no son normales, ya que venía acostumbrado a otra serie de cosas, en esta etapa puede resultar contraproducente un cheat meal, porque el cuerpo aún no está adaptado a los nuevos cambios, retroceder le resultará más fácil que adaptarse a lo nuevo, además que se está trabajando la fuerza de voluntad, lo que un cheat meal resulta saboteador si lo haces al poco tiempo que iniciaste tu cambio de estilo de vida.
Una de las claves del éxito en la fase de pérdida de grasa es llevarla de la forma más sencilla posible, sin enormes sacrificios y sin pasar hambre. Sí, decides no hacerlo así, la necesidad psicológica de un cheat meal aumentará drásticamente y la ansiedad te llevará incluso a tener atracones diarios.
Elige tener un balance, no irte a ninguno de los extremos, ser muy permisivo entorpece tu objetivo y se muy restrictivo causará un efecto rebote.